Tu nube Azul Rosa Dedicado a los sueños inagotables del alma qué no debemos apagar jamás ni dejar a un lado por ningún hombre en esta tierra. Dedicado al amor infinito de Dios, a Thomas, a Valerie. El tiempo y el espacio se fucionan, intentando escuchar la voz de Dios, de quien buscamos aprender cómo no permitir ningún ataque, ninguna ofensa, ningún desprecio y ninguna humillación de nadie, al escuchar al espiritu santo decirnos que somos invulnerables, que no podemos ser atacados, que el pasado no existe, por lo tanto nada de eso ocurre ni ha ocurrido en nuestras vidas.